Alrededor de la primera semana de abril se espera que se ponga en marcha la campaña citrícola de Tucumán, con el inicio de las exportaciones de limón a los mercados del este europeo. Mientras tanto, en los últimos días se observó un adelanto de la cosecha, pero de fruta que se destina al abastecimiento del mercado interno y al procesamiento industrial, para la elaboración de aceites esenciales, cáscara deshidratada y jugo de limón. Así lo reveló a LA GACETA la Asociación Tucumana del Citrus (ATC).
En principio, se especula con que habrá un repunte de la producción respecto de los valores de 2010, cuando dos temporadas consecutivas de lluvias escasas impactaron con dureza en las previsiones del sector citrícola. "Creemos que este año tendremos más fruta que en 2010", reseñó el titular de la ATC, Roberto Sánchez Loria. "Estamos observando el grado de recuperación de las plantaciones afectadas el año pasado", añadió.
La ATC estima que la producción podía alcanzar 1,2 millón de toneladas, un 26% más que las 950.000 toneladas obtenidas el año pasado. Desde la cámara empresaria se aclaró que aunque el incremento en volúmenes parece significativo, se trata de una recuperación hacia los valores normales de producción, que en una buena temporada pueden llegar a 1,35 millón de toneladas.
Por lo pronto, primeras evaluaciones sobre el impacto en la citricultura de las copiosas lluvias registradas en lo que va del año en Tucumán destacan que en general se detuvo el crecimiento de los limones en febrero, con fruta que aún no alcanzó los calibres adecuados para la exportación. La situación no es irreversible, ya que los limones podrían continuar creciendo si mejoran las condiciones climáticas. 
Controles de calidad
Más allá de que se especula que sólo en abril el limón estará en condiciones adecuadas para la exportación, el proceso también depende de la evolución de los mercados. Según informes privados a los que accedió la ATC, en la Unión Europea habría oferta suficiente del limón "Verna", de manera que un aumento de los volúmenes de limón tucumano podría impactar hacia la baja los precios mundiales de la fruta. En función de estas previsiones, este año se reeditará la vigencia de la asociación civil "All Lemon", constituida por 11 empresas citrícolas de Tucumán y del NOA (Argenti Lemon SA, Citrusvil SA, Citromax, Expofrut, Latin Lemon, FGF Trapani, Ledesma, La Moraleja SA, Pablo Padilla, Frutucumán y SA San Miguel). La función de esta institución es controlar la calidad del limón de exportación y garantizar la excelencia de la fruta a los consumidores de todo el mundo. De la gradualidad con que concreten los envíos de limón a los mercados del mundo dependerá si los precios se mantienen en niveles rentables, o si se desploman, como ocurre siempre que la oferta supera la demanda. 
Una preocupación permanente que afecta a los citricultores tucumanos es la posibilidad de la temible HLB (Huanglongbing), una enfermedad de origen asiático cuyo nombre significa en chino "enfermedad del dragón amarillo", ingrese a la Argentina a través de las fronteras con los países vecinos. Según la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) actualmente el HLB está presente en 40 países de Asia, África, Oceanía y América. Hasta 2004 no había aparecido en el continente americano, año en que apareció en Brasil, mientras que en 2005 apareció en el estado de Florida, en Estados Unidos. El HLB afecta a todos los cítricos y sus híbridos, no existe variedad de copa o portainjerto resistente y ataca a plantas de todas las edades. Para evitar el ingreso de la temible enfermedad, trabajan en conjunto el Senasa, la Eeaoc y asociaciones privadas de productores de cítricos de la Argentina.